El corredor
inmobiliario es el profesional que
media, tramita, informa o aconseja
a su cartera de clientes en las siguientes
operaciones cuyo objeto son los bienes
raíces:
a) Compra, venta,
permuta o aporte de toda clase de
inmuebles.
b) Créditos
y/o préstamos hipotecarios
en general.
c) Arrendamientos
y administración de inmuebles
en general.
d) Promoción
y organización de asociaciones
civiles, cooperativas, inmobiliarias
o entidades similares.
e) Avalúo,
peritajes, estudios de mercado inmobiliario,
estudios de factibilidad inmobiliaria
y similares.
Desde hace tiempo el sector clama
por algún tipo de ordenamiento
que pueda fomentar el ambiente transparente
de las actividades inmobiliarias,
creando las medidas que contribuyan
a eliminar las prácticas que
puedan perjudicar a la sociedad o
que puedan desacreditar o deshonrar
la profesión inmobiliaria.
En consecuencia, la Cámara
Inmobiliaria de Venezuela ha decidido
implementar en todo el país,
a través de sus Cámaras
Regionales, el PROGRAMA NACIONAL
DE CERTIFICACIÓN de
manera tal que todos aquellos profesionales
que interactúen en la intermediación
inmobiliaria que deseen inscribirse
y fuesen aceptados, podrán
exhibir la designación CERTIFICADO
que traduce frente al público
en general en un corredor inmobiliario
altamente capacitado, regido por una
normativa ética y profesional,
que forma parte de un grupo que tiene
como norte la excelencia en el trato
con sus clientes, con sus colegas,
y con el público en general.
Es un deber de los corredores inmobiliarios
certificados hacer los esfuerzos por
obtener la representación en
exclusiva de sus clientes, deben mantenerse
informados y capacitados en relación
con los asuntos pertinentes al mundo
de los bienes raíces, deberán
dar pruebas de discreción moderación
con objeto de no comprometer su propia
reputación y la de sus colegas,
a su vez velarán porque las
transacciones se convengan en el precio
justo que el mercado este dispuesto
aceptar. En las relaciones con sus
colegas los corredores inmobiliarios
certificados respetarán los
principios de leal competencia y cortesía,
y estarán comprometidos en
elevar el nivel de la profesión.
El pilar fundamental que sustenta
el PROGRAMA NACIONAL DE CERTIFICACIÓN
reside en el hecho que la razón
de ser de la profesión inmobiliaria
es el servicio, el cual debe ofrecerse
de manera ética, transparente
y altamente profesional. El propósito
del PROGRAMA NACIONAL DE CERTIFICACIÓN
es asegurar que se cumpla con este
objetivo, este interés que
impone obligaciones que yendo mas
allá de las actividades comerciales
ordinarias, se transforme en un deber
patriótico para lo cual los
corredores inmobiliarios deben prepararse
diligentemente.
Por estas razones, y porque sabemos
que es un anhelo latente de todos
el poder contar con un mercado inmobiliario
ágil, transparente, con reglas
de juego claras, e intermediarios
ajustados a una normativa ética
y profesional.
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